Domingo, 12 de abril de 2015



En “el semáforo” nos reinventamos.

Reinventarse o morir, diría aquel.

Hacer nuevas versiones de clásicos de hace treinta años.

La vida no se para, sigue, y uno puede acompañarla o adelantarla.

Si la acompañas, bien.

Si la adelantas, bien también.

Revisar el pasado poniendo en solfa al futuro, reviviendo el presente.

Seguir, luchar y no parar.

Feo, fuerte y formal.


No hay comentarios :

Publicar un comentario