Domingo, 31 de mayo de 2015



En “el semáforo” se da una nueva oportunidad.

No siempre alcanzamos el éxito en el primer intento.

No está de más disponer de una nueva tentativa.

Los saltadores disponen de varios saltos para lograr el objetivo marcado.

Nosotros no vamos a ser menos.

El reto continúa intacto, alcanzable.

Las ganas no cejan.

Con constancia y sacrificio lo conseguiremos.

Ahora con la experiencia podrá conseguirse.

Se aprende de los fallos cometidos.

¡A por ello!.


Sábado, 30 de mayo de 2015



Por “el semáforo” se escuchan chifles.

Y no precisamente silbos de música celestial.

Más bien voces agudas y penetrantes como la de algunos animales, tipo las sierpes.

Enroscadas y preparadas para el ataque.

Viperinas y venenosas.

Astutas cuales vulpes atornilladas al cuello.

Estrangulando la voz para extraer la resina de la concordia.

Que se alimentan de bilis y enarbolan la bandera de la liberación.

Son la palpable muestra del desprecio y la arrogancia.

¿Cómo se ahuyenta a la pútrida?.

Con palmadas, como siempre se ha hecho y siempre se hará.

Las bestias a la carrera.


Viernes, 29 de mayo de 2015



Por “el semáforo” estamos de preparativos.

Félix viene de hacer la compra.

A todas luces, es obvio.

Pero no es una compra normal.

Mañana están de celebración.

Es para su sobrino, le van a dar una fiesta sorpresa.

A Félix le encanta celebrar fiestas sorpresa.

La última fue un auténtico fiestón.

Todavía lo recuerdan en la familia y amigos.

Por eso anda un poco nervioso y acelerado.

No quiere que nada falle mañana.

¡Un brindis por ellos!.


Jueves, 28 de mayo de 2015



Por “el semáforo” venimos dormidos.

Realmente no de cuerpo completo y espíritu.

Tan sólo de una parte de nuestro cuerpo.

Guzmán acaba de salir del odontólogo.

Y la boca aún la tiene dormida.

De hecho, ni se la siente.

¡Que sensación más mala, chiquillo!.

Eso lo piensa, porque de pronunciarlo …, ni lo intentamos.

La cosa irá pasando, poco a poco, pero se irá pasando.

Para la hora de comer espera que ya no tenga secuelas, que hoy hay gazpacho.

Rico y fresquito.


Miércoles, 27 de mayo de 2015



En “el semáforo” nos quedamos vacíos.

Vacíos de nada.

Llenos de todo.

Vacantes de espacio.

Colmados de hambre.

Expeditos de aire.

Rellenos de hartazgo.

Exentos de desahogo.

Henchidos de desgana.

La paz en cruzada con uno mismo.

Y la cruzada en paz con los demás.