Viernes, 31 de julio de 2015



Por "el semáforo" bulle el ánimo.

Ajetreo a flor de piel.

Hoy hay muchos actores en la escena.

Sin embargo hay días en los que escasean.

Los protagonistas siempre son ellos.

Los haya o no los haya.

Sean muchos o sean pocos.

Ellos son los verdaderos protagonistas de las historias.

Gracias a ellos en “el semáforo” hay historias.

La ciudad participa impasible como el gran escenario de la vida.

El guion lo escribe la imaginación.

Y el público, eres tú.

Entre todos damos vida a este sainete.

¡Gracias!.


Jueves, 30 de julio de 2015



En "el semáforo" vemos lo que vemos.

El ojo inquisidor de la cámara no miente.

Tan sólo exponemos la realidad diaria.

Aquí pueden existir diferencias de matices.

Pero no escondemos el contexto.

Lo mostramos sin ambages.

Es lo que es y no hay más.

Tan sólo nos permitimos la licencia de imaginar.

De recrear una situación.

De darle vida animada a una imagen estática.

La transcendencia de lo intranscendente.

La ficción de la realidad.

El poder de la fantasía.

La ilusión de la verdad.


Miércoles, 29 de julio de 2015



En "el semáforo" sigue sin pasar el tiempo y confluye.

Como si fuera ayer, decíamos ayer y anteayer.

Estamos en una paradoja temporal.

Se sitúan en la misma escena tiempos discretos.

La materia se transforma en tiempo.

El tiempo se transforma en sabiduría.

La sabiduría se transforma en pasado.

El pasado se transforma en presente.

El presente se trasforma en futuro.

El futuro de transforma en materia.

El ayer, el hoy y el mañana conviven.

La convivencia es la mayor de las virtudes.

Convivencia espacial y temporal.

Convivencia verbal y emocional.

Convivencia en paz y armonía.

Convivencia, en una palabra.


Martes, 28 de julio de 2015



Martes, 28 de julio de 2015

En "el semáforo" sigue sin pasar el tiempo.

Como si fuera ayer, decíamos ayer, y nunca mejor dicho.

Paseando su entidad soberana, otra vez.

Los años pasan, que no pesan, otra vez.

Pesa el hastío, otra vez.

Pesa la calma, otra vez.

Pesa la desobediencia contra natura, otra vez.

Pesa la sobriedad de las vivencias, otra vez.

Pesa la solemnidad de no saber si hay mañana, otra vez.

Pesa la calamidad de la injusticia social, otra vez.

Pesa la metamorfosis de la carne, otra vez.

Pesa la demanda de sociabilidad, otra vez.

La vida pasa, otra vez.

Las generaciones son así y siempre lo serán.


Lunes, 27 de julio de 2015



En "el semáforo" no pasa el tiempo.

Como si fuera ayer.

Paseando su entidad soberana.

Los años pasan, que no pesan.

Pesa el hastío.

Pesa la calma.

Pesa la desobediencia contra natura.

Pesa la sobriedad de las vivencias.

Pesa la solemnidad de no saber si hay mañana.

Pesa la calamidad de la injusticia social.

Pesa la metamorfosis de la carne.

Pesa la demanda de sociabilidad.

La vida pasa.