Por "el semáforo" bulle el
ánimo.
Ajetreo a flor de piel.
Hoy hay muchos actores en la escena.
Sin embargo hay días en los que
escasean.
Los protagonistas siempre son ellos.
Los haya o no los haya.
Sean muchos o sean pocos.
Ellos son los verdaderos
protagonistas de las historias.
Gracias a ellos en “el semáforo” hay
historias.
La ciudad participa impasible como
el gran escenario de la vida.
El guion lo escribe la imaginación.
Y el público, eres tú.
Entre todos damos vida a este
sainete.
¡Gracias!.




