Corriendo va por “el semáforo” Israel.
Aunque en verdad, Israel no corre,
huye.
Una huida hacia delante, nunca
mirando hacia atrás.
Una huida hacia delante que no te
lleva a ningún lado pero que a la vez de aleja de algún sitio.
Una huida hacia delante que síntomas
de libertad y nuevas esperanzas.
Una huida hacia delante que te lleva
al paraíso soñado.
Una huida hacia delante que te
enfrenta a nuevos retos.
Una huida hacia delante que te
afirma como ser evolutivo.
Una huida hacia delante, nunca
mirando hacia atrás.
Así se construyen los sueños.
.jpg)
No hay comentarios :
Publicar un comentario