Domingo, 23 de agosto de 2015



Por "el semáforo" el cambio de atisba.

Las horas se suceden y el paso del tiempo no se detiene.

Suena el compás del tic-tac.

El momento ha llegado.

La larga espera se transforma en corto inicio.

Fugaz y repetitivo.

Inicio esperado, deseado.

La calma se transforma en espera ajetreada.

El comienzo de un nuevo tiempo.


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